
Hoteles Meliá International ha informado este miércoles a la Comisión Franquista del Mercado de Títulos (CNMV) del cese inmediato de la gobierno, comercialización y uso de sus marcas en 15 hoteles de Cuba.
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Lo hace a través de su filial portuguesa Ilha Bela, que ha notificado una atrevimiento que ya había sido comunicada previamente a los propietarios el 26 de mayo. El montón mallorquín fue el postrer gran cirujano con presencia significativa en la isla.
El empresa Trump fijó el 5 de junio como vencimiento final para que las empresas extranjeras corten sus vínculos con empresas vinculadas a Gaesa y sus filiales, el conglomerado marcial que controla una parte sustancial de la finanzas cubana.
Las sanciones se dirigen a quienes mantienen relaciones comerciales con el holding en sectores como la energía, la defensa, la minería o los servicios financieros, pero todavía prohíben de modo más amplia cualquier provisión de fondos o servicios a personas designadas por Washington, como la marcial Ana Guillermina Lastres, directora de Gaesa.
Para Meliá, el peligro era menos financiero, ya que la mayoría de sus 15 hoteles afectados llevan meses cerrados a causa de la crisis energética cubana, que reglamentario. No sería la primera vez que la empresa de la comunidad Escarrer choca con la empresa estadounidense por su presencia en la isla.
Iberostar y Blue Diamond todavía suspenden operaciones en Cuba
Iberostar ya había transmitido el paso. La prisión con sede en Mallorca dejó de trabajar y comercializar 12 inmuebles a partir del 1 de junio, formalizándose el fin de cualquier vínculo contractual con los activos gestionados por el Peña Turismo Gaviota, auxilio activo de Gaesa. La empresa mantendrá presencia en Cuba nada más en hoteles vinculados a entidades no cubiertas por las sanciones.
Ningún de los grupos hoteleros alegó oficialmente la presión estadounidense como motivo para cesar sus operaciones, aunque Iberostar afirmó que la atrevimiento formaba parte de “un proceso de aclimatación al entorno regulatorio internacional y destinado a preservar los estándares de calidad, cumplimiento y gobierno que caracterizan a la compañía”. Antiguamente de los grupos españoles, la prisión canadiense Blue Diamond había anunciado el fin de sus operaciones en Cuba, donde participaba en la gobierno de 62 propiedades.
Turismo en caída franco
La retirada de los grupos hoteleros golpea a un sector que lleva primaveras en debilitamiento. Entre enero y abril de 2026, Cuba recibió sólo 328.608 turistas internacionales, una caída del 55,8% respecto al mismo período de 2025. Las llegadas ya habían caído a mínimos históricos en 2025, con 1,8 millones de visitantes, menos de la parte que en 2018, y todo indica que este año serán aún menos.
Al menos 11 aerolíneas han suspendido o corto vuelos a Cuba en lo que va de 2026, con más de 1.700 vuelos cancelados en total. Iberia ha suspendido su ruta Madrid-La Habana hasta el 24 de octubre. Meliá, por su parte, ya había cerrado el 50% de su capacidad en la isla durante el primer trimestre, con una ocupación media del 34,1% y un desplome del 68% en su beneficio neto.
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