
Se suponĂa que Ursula von der Leyen firmarĂa el sĂĄbado el anciano acuerdo de desocupado comercio de la UniĂłn Europea, lo que demostrarĂa la posiciĂłn del bando como fuerza geoeconĂłmica.
En cambio, el presidente de la ComisiĂłn Europea tendrĂĄ que encontrar una modo de excluir el pacto Mercosur reuniendo apoyo de final minuto de paĂses como Italia que ayudaron a retrasar el acuerdo âuna vez mĂĄsâ por temor a que perjudicarĂa a los sectores agrĂcolas nacionales.
Las negociaciones sobre el acuerdo comercial âcon Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguayâ se han prolongado durante 25 abriles, lo que irrita a los paĂses sudamericanos. El presidente brasileño, Luiz InĂĄcio Lula da Silva, dijo a principios de esta semana que el momento era ahora o nunca.
En una carta a Lula el viernes, von der Leyen y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, lamentaron no suceder cumplido con el plazo autoimpuesto del 20 de diciembre y dijeron que estĂĄn âtrabajando activamenteâ para obtener que el acuerdo llegue a la meta, segĂșn el documento manido por Bloomberg.
Las autoridades dicen que intentarån nuevamente firmar el acuerdo el 12 de enero, pero no hay señal.
El continuo fracaso a la hora de ratificar el acuerdo es un topetazo para la UE, que quiere utilizar el acuerdo transatlĂĄntico como prueba de que podrĂa convertirse en una potencia mundial. Especialmente quiere demostrar que puede salir de la ĂĄrea de China y Estados Unidos, que tienen relaciones comerciales cada vez mĂĄs antagĂłnicas con Europa.
âEste es el momento de la independencia de Europaâ, dijo von der Leyen a principios de esta semana, antiguamente de una cumbre en la que los lĂderes de la UE abordarĂan opciones de financiaciĂłn para Ucrania y Mercosur.
La UE ve a China como un competidor crematĂstico y un rival sistĂ©mico y ha estado atravesando una creciente confrontaciĂłn comercial en la que ambas partes imponen aranceles a las importaciones del otro. A principios de este año, Beijing anunciĂł planes para insensibilizar los controles sobre sus exportaciones de tierras raras y otros materiales crĂticos, mostrando a la UE cuĂĄn vulnerables son sus industrias.
Y este verano, la UE aceptĂł lo que considerĂł un acuerdo comercial desequilibrado con Estados Unidos, aceptando un tributo del 15 por ciento sobre la mayorĂa de sus exportaciones y prometiendo eliminar todos los aranceles sobre los productos industriales estadounidenses.
El pacto comercial UE-Mercosur podrĂa ayudar a Europa a escapar de su dinĂĄmica amarga con Estados Unidos y China. El pacto crearĂa un mercado integrado de 780 millones de consumidores, eliminarĂa gradualmente los aranceles sobre beneficios, incluidos los automĂłviles, y darĂa a Europa un ataque mĂĄs factible a la vasta industria y bienes agrĂcolas del Mercosur.
Fundamentalmente, eso le darĂa a la UE vĂnculos econĂłmicos y cadenas de suministro mĂĄs allĂĄ de Estados Unidos y China. El acuerdo ademĂĄs mostrarĂa a la regiĂłn que Europa puede ofrecer una alternativa econĂłmica probable a las dos superpotencias.
No obtener apuntalar la asociaciĂłn con Mercosur âserĂa ciertamente un error de proporciones Ă©picas para las ambiciones de Europa de posicionarse como un actor relevante en la estampa econĂłmica completoâ, dijo Agathe Demarais, investigadora principal de polĂticas del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, un colecciĂłn de expertos.
Por ahora, la UE no ha podido encontrar el apoyo mayoritario necesario para su aprobaciĂłn, principalmente oportuno a preocupaciones profundamente arraigadas de que la nueva dinĂĄmica comercial simplemente socavarĂa el sector agrĂcola europeo.
Durante una cumbre el jueves en Bruselas, los lĂderes de la UE se enfrentaron a miles de agricultores que protestaban, que quemaron neumĂĄticos y arrojaron patatas en las calles.
Sin retenciĂłn, una vez finalizada la cumbre, los lĂderes expresaron optimismo de que aĂșn podrĂan avanzar en enero.
Otra prĂłrroga de tres semanas es âtolerableâ posteriormente de 25 abriles de negociaciones, dijo von der Leyen a los periodistas. “Estoy muy seguro de que lo traeremos a casa”.
El destino del acuerdo puede obedecer de Italia. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha dicho que necesita mĂĄs tiempo para conseguir la aprobaciĂłn interna.
“Otras economĂas en crecimiento estĂĄn observando y tomarĂan nota de lo difĂcil que es obtener poco con la UE”, dijo Demarais.
Sin retenciĂłn, para BerlĂn y muchos otros, el lĂder italiano estaba tratando de obtener el precio mayor por su papel de gobernador, buscando mĂĄs concesiones para su sector agrĂcola.
Lula dijo que Meloni le habĂa dicho que sĂłlo necesitaba unos dĂas mĂĄs. Pero mientras algunos esperan que Italia finalmente dĂ© su fortuna, dados los beneficios potenciales para sus exportadores, otros se han mostrado mĂĄs pesimistas.
“Si no hay firma el 20 de diciembre, entonces el acuerdo estĂĄ muerto, y esto tendrĂĄ consecuencias para la UE en futuras relaciones comerciales con paĂses de todo el mundo”, dijo la semana pasada Bernd Lange, presidente del comitĂ© de comercio del Parlamento Europeo.
En un intento por obtener que el acuerdo se apruebe esta semana, el Parlamento Europeo y las capitales de la UE acordaron pegar nuevas protecciones para los agricultores europeos que los protegerĂan de fluctuaciones repentinas de precios o importaciones.
No funcionĂł. Y si las cosas siguen sin presentarse a una conclusiĂłn, los dos bloques pueden desviar su atenciĂłn alrededor de otra parte.
“Sin voluntad polĂtica y coraje de sus lĂderes, no serĂĄ posible concluir una negociaciĂłn que se ha prolongado durante 26 abriles”, dijo Lula a sus homĂłlogos del Mercosur en la cumbre semestral del bando el sĂĄbado. âMientras tanto, el Mercosur seguirĂĄ trabajando con otros sociosâ.
El bando sudamericano quiere cerrar un acuerdo con los Emiratos Ărabes Unidos y estĂĄ explorando posibles asociaciones con CanadĂĄ, el Reino Unido y JapĂłn. La UE, por su parte, estĂĄ intentando cerrar un acuerdo con la India, que ademĂĄs lleva casi dos dĂ©cadas gestĂĄndose.
“Si la UE quiere seguir siendo probable en la polĂtica comercial completo, deben tomarse decisiones ahora”, dijo el canciller tudesco Friedrich Merz de camino a la cumbre en Bruselas.
por Jorge Valero y Augusta Saraiva, Bloomberg
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