El yen en máximos de siete meses presiona al dólar antes del IPC estadounidense

Reuters

El yen japonés ha alcanzado su nivel más alto frente al dólar estadounidense en los últimos siete meses. La divisa nipona se ha visto impulsada por el cierre masivo de posiciones cortas entre los operadores y por las crecientes expectativas de un ajuste en la política monetaria del Banco de Japón.

Durante la jornada en Asia, la moneda japonesa se fortaleció hasta cotizar en 153,48 yenes por dólar, superando los niveles alcanzados durante la intervención estatal de julio y marcando su cotización más fuerte desde el pasado mes de febrero. Este avance prolonga la subida del 1,2% registrada el lunes durante una sesión de bajo volumen por festivo en Estados Unidos, acumulando una apreciación cercana al 4,5% desde los niveles en torno a los 160 yenes por dólar registrados a principios de la semana pasada.

Factores que impulsan la cotización del yen

Analistas y participantes del mercado destacan que el cambio de tendencia responde a una combinación de factores, entre los que se encuentran las apuestas por un ritmo más rápido de endurecimiento monetario por parte del Banco de Japón, la potencial repatriación de fondos por parte de inversores japoneses, el desmantelamiento de operaciones de carry trade y presiones políticas procedentes de Estados Unidos.

Khoon Goh, director de investigación para Asia en la firma ANZ, señaló que el fortalecimiento inicial del yen activó numerosas órdenes de parada de pérdidas al romper niveles técnicos clave. De acuerdo con Goh, este tipo de movimientos con fuerte impulso pueden retroalimentarse, dependiendo de la cantidad de posiciones cortas que queden por liquidar, situando los 150 yenes por dólar como la próxima referencia relevante en el mercado.

En el plano institucional, la ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, declaró este martes que Tokio y Washington mantienen una postura alineada respecto a los mercados de divisas y continuarán en estrecha comunicación para garantizar movimientos ordenados en el tipo de cambio.

Atención centrada en los datos de inflación de EE. UU.

El índice del dólar, que mide el desempeño de la divisa estadounidense frente a una cesta de monedas internacionales, se situó en 98,84 puntos presionado por la fortaleza del yen. En este escenario, el euro y la libra esterlina cotizaron prácticamente estables, ubicándose en 1,1623 dólares y 1,3538 dólares, respectivamente.

El foco del mercado se traslada ahora a los datos de inflación que se darán a conocer esta semana en Estados Unidos, considerados el último conjunto clave de cifras antes de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) programada para los días 15 y 16 de septiembre. Tras el sólido informe de nóminas no agrícolas del viernes, los operadores asignan una probabilidad cercana al 60% a un aumento en los tipos de interés por parte de la Reserva Federal durante este mes.

Respecto a la postura del banco central estadounidense, el gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, indicó la semana pasada que la evolución de los precios es determinante para su visión de política monetaria. Waller afirmó que se inclina por mantener los tipos sin cambios si las presiones inflacionarias continúan moderándose, aunque respaldaría una subida en caso de que la inflación no se desacelere.

Tensiones en el Golfo y comportamiento de otras divisas

Los inversores siguen con atención las tensiones geopolíticas en el Golfo y sus implicaciones para la inflación, después de que Irán advirtiera el lunes con tomar represalias ante posibles nuevos ataques estadounidenses contra sus activos, señalando la vulnerabilidad de la infraestructura energética en la región, incluidos los intereses petroleros y de gas de Estados Unidos. En los mercados de materias primas, los precios del crudo cotizaron cerca de sus máximos de seis semanas, con el barril superando holgadamente los 97 dólares.

En el resto del mercado cambiario, el dólar neozelandés se debilitó un 0,3% situándose en 0,5860 dólares, mientras que el dólar australiano cotizó estable cerca de máximos de varios meses ante las expectativas de nuevas subidas de tipos en su mercado local. Por su parte, el yuan chino cotizó plano cerca de su nivel más alto en tres años y medio, respaldado por datos que mostraron una aceleración en las exportaciones del país durante el mes de agosto.

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