KPMG recibe 38,5 millones de dólares en fondos federales australianos a pesar de la restricción para nuevos contratos
La firma de consultoría KPMG ha registrado el ingreso de 38,5 millones de dólares en contratos y adendas provenientes de seis departamentos del Gobierno federal de Australia durante un periodo de tres meses, a pesar de que la empresa tiene prohibido participar en licitaciones para nuevos trabajos gubernamentales.
Según los datos de las plataformas Tendertrace y AusTender analizados por la periodista Miriam Webber, la mayor parte de estos recursos procedió del Departamento de Defensa, institución que canalizó casi 30 millones de dólares hacia la consultora.
El flujo de dinero corresponde a acuerdos formalizados antes de que la restricción entrara en vigor el pasado 16 de junio pero cuyos servicios comenzaron a ejecutarse posteriormente, así como a modificaciones de contratos que ya estaban vigentes. De acuerdo con el Departamento de Finanzas, este tipo de operaciones está permitido bajo los términos de la suspensión, y la entidad señaló que no tiene constancia de que se hayan infringido las directrices vigentes.
Investigación por conducta ética y dependencia gubernamental
El veto temporal a la firma fue dispuesto en junio por el Departamento de Finanzas, fijando una suspensión inicial desde el 16 de junio hasta el 30 de septiembre, periodo que posteriormente se extendió hasta el 31 de octubre. La medida se adoptó tras encargar al ex alto funcionario público Ian Watt una investigación sobre la integridad ética de KPMG, motivada por acusaciones de un informante que señaló a la empresa de haber utilizado información confidencial de clientes para adjudicarse licitaciones.
El mantenimiento de estas asignaciones evidencia el nivel de dependencia que la administración federal australiana mantiene respecto a los servicios de KPMG. Las autoridades gubernamentales tienen como plazo hasta el 31 de octubre para determinar cómo gestionarán las contrataciones públicas en adelante.
Un escenario semejante afectó con anterioridad a la firma PwC Australia, la cual permaneció suspendida de las licitaciones federales durante más de un año tras desprenderse de su negocio de asesoría gubernamental, estructura que pasó a operar de manera independiente bajo el nombre de Scyne Advisory.