Jeff Garlin atribuye a un trastorno bipolar no diagnosticado su convulsa salida de ‘The Goldbergs’
El actor Jeff Garlin reveló que padecía un trastorno bipolar no diagnosticado durante su permanencia en la comedia The Goldbergs, producción que abandonó en 2021 tras una investigación de Recursos Humanos motivada por múltiples denuncias de conducta inapropiada. Sus recientes declaraciones sobre su comportamiento y su relación con el equipo han sido contestadas públicamente por su antigua compañera de reparto, Wendi McLendon-Covey.
Durante una entrevista en el pódcast Obsessed de The Daily Beast, Garlin explicó que recibió el diagnóstico médico tras salir del programa de la cadena ABC, el cual estuvo al aire entre 2013 y 2023 completando 10 temporadas y 229 episodios. El intérprete afirmó que se sentía infeliz con su rendimiento en la serie. Asimismo, sostuvo que McLendon-Covey intentaba validar su trabajo en el plató, pero que él decidió renunciar, añadiendo que la actriz quedó resentida por su partida.
Garlin describió que su condición médica no diagnosticada provocaba que se comportara de tres maneras distintas durante las grabaciones: cayendo en estados de aislamiento y profunda oscuridad, mostrando episodios de euforia e hiperactividad maníaca, o adoptando una actitud sumamente hiriente con las personas a su alrededor.
La réplica del reparto y los antecedentes en el plató
Ante estas afirmaciones, Wendi McLendon-Covey manifestó su postura a través de la red social Instagram, refutando la versión presentada por el actor. La comediante señaló que tanto ella como los miembros del equipo técnico, los demás actores, los guionistas y los ejecutivos de la producción recuerdan los hechos de una manera muy diferente a la expresada por Garlin.
La marcha de Garlin ocurrió a mitad de la novena temporada. Fuentes vinculadas a la producción señalaron en su momento que la salida se fijó de mutuo acuerdo entre el actor y la cadena. Las acusaciones que motivaron la investigación de Recursos Humanos abarcaban comportamientos que incluían abrazos y tocamientos no deseados, además de chistes que causaban incomodidad en el equipo. En declaraciones previas a Vanity Fair, Garlin había admitido la existencia del proceso interno por espacio de tres años, sosteniendo que su intención humorística buscaba aliviar el dolor, aunque reconoció la postura de Sony sobre que su estilo creaba un espacio de trabajo no seguro.
Ajustes en la producción y el desenlace del personaje
En una entrevista posterior con Andy Cohen para SiriusXM, McLendon-Covey se refirió a la salida de Garlin como un acontecimiento que se esperaba desde hacía tiempo, describiendo el desgaste emocional derivado del proceso y la complejidad de manejar esa baja tras la muerte en la vida real del actor George Segal.
Para suplir la ausencia de Garlin durante el rodaje de la novena entrega, el equipo de producción recurrió al uso de tomas descartadas de episodios anteriores, diálogos grabados fuera de cámara, material fotográfico previo y un doble de cuerpo filmado desde la espalda. Ante los comentarios del público por el resultado visual de dichas técnicas, McLendon-Covey explicó en su momento que el equipo hacía lo posible por resolver la situación sin reescribir la segunda mitad de la temporada, remarcando la dificultad de integrar a alguien que no deseaba permanecer en el set. Finalmente, la ficción decidió eliminar definitivamente al personaje al comienzo de la décima temporada.