El continuo incremento en los costos de las primas de los seguros de salud está generando una creciente presión financiera sobre los centros de atención médica independientes y sobre los propios trabajadores del sector en Estados Unidos. Al actuar de manera simultánea como empleadores y prestadores de servicios sanitarios, diversas prácticas médicas enfrentan dificultades para absorber los alzas operativas, lo que está obligando a reevaluar la cobertura de sus empleados o trasladarles una mayor carga económica.
De acuerdo con Jack Dillon, director ejecutivo de la Association for Independent Medicine, las preocupaciones sobre el costo de los seguros han alcanzado un punto crítico. Su propia práctica médica experimentó un aumento del 22,5 % en las tarifas de seguro este año, obligando a la organización a elegir entre asumir el gasto adicional o incrementar la cuota que aportan sus trabajadores.
Aumento proyectado en las primas y los costos corporativos
La presión sobre los centros de salud refleja una tendencia generalizada en el mercado laboral estadounidense, donde más de 165 millones de personas dependen de coberturas médicas patrocinadas por sus empleadores. Según una encuesta realizada por la consultora Mercer a 1.800 empleadores, se prevé que los costos de los beneficios de salud por empleado registren un aumento del 8,2 % para 2027. Este incremento representa el alza más pronunciada desde 2003 y marca el quinto año consecutivo de crecimiento elevado en este rubro. Ante este escenario, dos tercios de las empresas con al menos 500 trabajadores prevén subir la participación de sus empleados en el pago de las primas.
Por su parte, Nick Stefanizzi, director ejecutivo de Northwell Direct, señaló que estas alzas reducen los recursos financieros disponible para invertirse en mejoras salariales. Datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) indican que el seguro médico representa cerca de una cuarta parte del gasto total de las empresas privadas en beneficios laborales. En junio, los empleadores destinaros un promedio de 3,48 dólares por hora trabajada por empleado al seguro de salud, dentro de un gasto total en beneficios de 14,07 dólares por hora.
Ajustes económicos entre los trabajadores de la salud
Las alzas en las coberturas también impactan los presupuestos individuales de los profesionales sanitarios. Según reportó KFF Health News, Samantha LeGault, enfermera practicante en Idaho, vio subir su prima mensual familiar de 700 a 1.500 dólares. Al padecer la enfermedad de Crohn y tener hijas con condiciones médicas, LeGault decidió eliminar su seguro dental para dar prioridad a la atención odontológica de sus hijas.
En el mismo estado, Joshua y Ashley Durham, un médico de atención primaria y una farmacéutica que dirigen una práctica familiar, optaron por dar de baja la póliza de seguro de su familia tras registrar un aumento que situó las primas en casi 1.600 dólares mensuales. La familia pasó a financiar sus gastos médicos de forma directa utilizando una cuenta de ahorros para la salud (HSA) que disponía de 50.000 dólares.
Asimismo, la falta de cobertura varía según la categoría ocupacional dentro del sector. Datos de la Oficina del Censo correspondientes a 2024 revelan que el 10,5 % del personal de apoyo en la atención médica carecía de seguro de salud, cifra significativamente superior al 3,8 % registrado entre los profesionales y técnicos de la salud. La tasa de no asegurados para el conjunto de la población adulta de entre 19 y 64 años fue del 11 %.
En el mercado individual, la expiración a finales de 2025 de los créditos fiscales mejorados de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA) provocó que el pago mensual promedio de los asegurados en los mercados estatales subiera un 58 %, al pasar de 113 a 178 dólares. De igual forma, el deducible promedio subió un 37 %, ubicándose en 3.786 dólares frente a los 2.759 dólares anteriores.
Impacto en la carga de trabajo y la seguridad del paciente
Las dificultades económicas derivadas de los costos de salud han afectado la jornada laboral de los profesionales de enfermería. El Estudio Nacional de la Fuerza Laboral de Enfermería de 2024 indicó que cerca del 15 % de los enfermeros tenía más de un empleo. Adicionalmente, datos recopilados por la American Nurses Association (ANA) entre junio de 2024 y septiembre de 2026 señalan que aproximadamente el 42 % de los enfermeros en activo trabajó más de 40 horas a la semana, siendo la necesidad de ingresos adicionales la razón principal señalada para realizar horas extraordinarias.
La presidenta de la ANA, Jennifer Mensik Kennedy, afirmó que el encarecimiento del seguro de salud trasciende el ámbito familiar y constituye un asunto de mano de obra, atención e integridad para el paciente. La asociación advirtió que la necesidad de asumir turnos o trabajos adicionales para hacer frente a los gastos de salud puede derivar en un mayor desgaste, fatiga y fatiga profesional en un sector que ya enfrenta escasez de personal.