Un fallo de apelación sobre inteligencia artificial debilita la defensa de uso justo de la plataforma musical Suno
Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ha emitido el primer fallo de segunda instancia respecto al uso de materiales protegidos por derechos de autor para el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial (IA). La sentencia se dictó en contra de una empresa tecnológica que alegaba la doctrina del uso justo (fair use), sentando un precedente legal relevante para los múltiples procesos judiciales que afronta la plataforma de generación de música Suno.
El precedente de ROSS Intelligence y el daño al mercado
El fallo de apelación resolvió el litigio iniciado por Thomson Reuters, propietaria del servicio de investigación jurídica Westlaw, contra la firma ROSS Intelligence. Esta última copió resúmenes editoriales de Westlaw para entrenar un modelo de IA destinado a competir en el mismo segmento de mercado, en lugar de adquirir una licencia de uso.
La corte rechazó el argumento de uso justo presentado por ROSS al determinar que la empresa utilizó material protegido para desarrollar un producto competidor directo. De acuerdo con la resolución, el perjuicio económico causado a Westlaw y la existencia de un mercado de licencias preestablecido que fue ignorado por la tecnológica resultaron determinantes para establecer la infracción.
Estatus legal de Suno y las limitaciones de sus filtros
Aunque los representantes legales de Suno argumentan que su herramienta realiza un “uso transformador” al ser una IA generativa que crea composiciones nuevas, las decisiones judiciales internacionales comienzan a contradecir dicha postura. Un tribunal de Múnich, Alemania, falló en contra de Suno en una demanda interpuesta por la organización de derechos de reproducción GEMA.
El tribunal alemán determinó que el modelo de Suno memorizó canciones protegidas y era capaz de reproducir versiones sustancialmente similares cuando los usuarios introducían indicaciones con nombres de artistas o letras. La resolución aplicó la legislación estadounidense sobre uso justo a las copias realizadas en Estados Unidos, concluyendo que la capacidad del sistema para replicar obras existentes anula la defensa generativa.
A pesar de que Suno cuenta con filtros de seguridad para impedir la generación de copias, las fuentes señalan que estos mecanismos no evitan que el modelo arroje resultados coincidentes con obras registradas. Además, la causa judicial se centra en la recopilación no autorizada de datos durante la fase inicial de entrenamiento, una acción que los filtros posteriores no subsanan.
Acuerdos comerciales frente a demandas multimillonarias
La situación judicial de Suno muestra un escenario dividido entre acuerdos comerciales y litigios de gran escala. Por un lado, discográficas como Warner Music Group y BMG alcanzaron acuerdos de licencia con la tecnológica —en el caso de BMG, cerrado en agosto de 2026 sin haber figurado previamente como querellante—.
Por otro lado, los dos mayores grupos discográficos del mercado, Universal Music Group y Sony Music Entertainment, mantienen sus demandas activas en Estados Unidos. Tras el proceso de exhibición de pruebas, ambas compañías solicitaron incluir más de 61.000 canciones registradas en la causa, además de acusar a Suno de extraer audio de la plataforma YouTube, lo que constituye un reclamo independiente al amparo de la Ley de Derechos de Autor de la Era Digital (DMCA).
A estos litigios se suman otras acciones legales:
- En agosto de 2026, Round Hill Music demandó a Suno en un tribunal federal de California solicitando indemnizaciones que podrían superar los 1.000 millones de dólares, descartando cualquier posibilidad de acuerdo extrajudicial.
- En septiembre de 2026, un grupo de músicos liderado por Jason Isbell presentó una demanda colectiva en Massachusetts, sosteniendo que la plataforma vulnera sus derechos de imagen al codificar sus identidades artísticas dentro del modelo.
El próximo hito legal decisivo para la industria musical se definirá en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Massachusetts. El juez principal F. Dennis Saylor IV deberá emitir un fallo de juicio sumario para determinar si el entrenamiento de IA generativa con grabaciones registradas sin licencia constituye una infracción de derechos de autor conforme a la ley.