China califica de infundadas las acusaciones de EE. UU. sobre el robo de propiedad intelectual en inteligencia artificial
El Gobierno de China ha rechazado las acusaciones procedentes de agencias de Estados Unidos que señalan a sus principales empresas de inteligencia artificial por presunto robo de propiedad intelectual. Representantes oficiales del país asiático calificaron los señalamientos de infundados y defendieron que el avance en sus capacidades tecnológicas es consecuencia de su propio desarrollo científico.
Defensa de la autosuficiencia tecnológica y rechazo a los señalamientos
De acuerdo con declaraciones de Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, las autoridades estadounidenses deberían centrarse en fortalecer la cooperación en materia de inteligencia artificial con Beijing en lugar de realizar acusaciones sin fundamento. La funcionaria sostuvo que el rápido crecimiento del sector en China es el resultado de un alto nivel de autosuficiencia científica y tecnológica.
Por su parte, Liu Chang, portavoz de la Embajada de China en Estados Unidos, afirmó que las acusaciones forman parte de una campaña de desacreditación impulsada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, la cual consideró basada en prejuicios. El diplomático instó a los involucrados en EE. UU. a respetar los hechos y detener los ataques contra los logros de la industria china de inteligencia artificial.
Las agencias estadounidenses afirman que firmas chinas como Alibaba, MiniMax, StepFun y Z.AI habrían intentado copiar modelos desarrollados por empresas estadounidenses como Anthropic y OpenAI.
Uso de modelos chinos y contexto estratégico
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores chino también se indicó que diversas empresas de inteligencia artificial en Estados Unidos han utilizado modelos desarrollados en China para procesos de destilación durante fases de investigación, desarrollo y entrenamiento. Asimismo, sostienen que numerosas empresas emergentes estadounidenses buscan acceder a modelos chinos por considerarlos más asequibles y con la capacidad suficiente para realizar múltiples tareas.
El Gobierno chino advirtió que tomará las medidas necesarias para salvaguardar sus derechos e intereses legítimos en caso de que se adopten acciones que perjudiquen materialmente a sus empresas.
Esta controversia se produce en un momento en que el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China presentó un plan para incrementar significativamente la capacidad de cómputo inteligente del país durante los próximos cinco años. El intercambio de declaraciones ocurre además de manera previa a la reunión prevista para el 24 de septiembre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping.