El crecimiento del producto interior bruto (PIB) de Singapur se desaceleró al 5,4% en el tercer trimestre de 2026, tras haber alcanzado un máximo de cuatro años en el periodo anterior. A pesar de la ralentización, la cifra superó las previsiones de los economistas consultados por Reuters, que anticipaban una expansión del 5%.
Según las cifras gubernamentales, el resultado estuvo marcado por un descenso en la actividad del sector manufacturero, una de las industrias clave de la ciudad-estado al representar cerca del 20% de su PIB. Sin embargo, esta caída fue compensada por la expansión del sector de la construcción.
Mantenimiento de las previsiones de crecimiento para 2026
El Gobierno mantiene sin cambios su pronóstico de crecimiento económico para el conjunto de 2026, situándolo entre el 4,5% y el 5,5%. Esta proyección duplica el límite inferior del rango anticipado con anterioridad, que se ubicaba entre el 2% y el 4%.
A principios de año, el Ministerio de Comercio e Industria del país había estimado originalmente una expansión de entre el 1% y el 3%. La posterior revisión al alza respondió al impulso del comercio exterior y al comportamiento de los sectores vinculados a la inteligencia artificial, que impulsaron la economía por encima de lo previsto en la primera mitad del año.
Pausa en el endurecimiento monetario
La difusión de los datos del PIB coincidió con la decisión de la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) de mantener invariable su política monetaria. Esta postura representa una pausa tras haber aplicado dos endurecimientos consecutivos en los meses de abril y julio, motivados por los riesgos inflacionarios derivados del encarecimiento de la energía.
La MAS anticipa que las presiones inflacionarias se mantendrán elevadas en el corto plazo debido al coste de los alimentos y la energía. No obstante, el organismo prevé una moderación a partir de mediados de 2027, en la medida en que remitan los costes de importación y la presión sobre los precios internos continúe contenida.
En sus proyecciones, la MAS indicó que la economía continuará creciendo a un ritmo sólido durante los trimestres inmediatos, para luego moderarse a medida que se normalice el ciclo de la inteligencia artificial y se endurezcan las condiciones financieras internacionales.
Singapur no utiliza los tipos de interés como instrumento de política monetaria. En su lugar, gestiona la cotización del dólar de Singapur frente a una cesta de divisas de sus principales socios comerciales, permitiendo su fluctuación dentro de una banda no divulgada públicamente.