La relación entre el tiempo y la apnea según Morgan Bourc’his
En la práctica de la apnea o buceo libre, la medición del tiempo cumple una función esencial, aunque la percepción del mismo se transforma por completo bajo el agua. Durante jornadas de entrenamiento desarrolladas en una villa ubicada en la costa de Marsella, el apneista Morgan Bourc’his utiliza su reloj Tudor Pelagos para cronometrar intervalos de respiración progresivos. El ejercicio se realiza en piscina, permaneciendo boca abajo con las manos apoyadas en el borde, iniciando con lapsos breves de 15 a 30 segundos hasta alcanzar marcas de dos minutos y 25 segundos.
Tal como explica Bourc’his, la vivencia mental del tiempo durante la apnea difiere de la realidad cuantitativa. Al entrar en un estado de relajación y enfocar la atención en el presente, la mente se despeja y la noción temporal se distorsiona. De acuerdo con el deportista, un buceador puede calcular haber estado sumergido durante dos minutos y medio cuando en realidad han transcurrido cuatro minutos, por lo que la comprobación del tiempo se realiza únicamente al concluir la inmersión.
Inmersiones en aguas frías y recuerdos junto al Tudor Pelagos
Esta dualidad entre medir el tiempo y desvincularse de él acompaña a Bourc’his tanto en su vida diaria como en sus retos más complejos. Para estas experiencias, el deportista conserva la versión original del Pelagos con esfera azul.
Uno de sus recuerdos más significativos tuvo lugar en las heladas aguas de la costa de Noruega. Durante esa inmersión, equipado únicamente con su traje de neopreno y su Pelagos, Bourc’his observó desde la superficie a un grupo de aproximadamente 20 ballenas jorobadas que transitaban en silencio por debajo de él, una escena que describió como un paso continuo e ininterrumpido en las profundidades.