El inglés Luke Humphries se ha clasificado para su cuarta final consecutiva del World Grand Prix de dardos tras vencer por 5-3 a James Wade en semifinales. El número dos del mundo, de 31 años, concluyó el partido con un promedio de 96,92 y diez lanzamientos de 180 puntos, asegurando su billete para el duelo decisivo que disputará el domingo por la noche en Leicester ante el galés Gerwyn Price.
Durante su enfrentamiento con Wade, Humphries comenzó tomando el primer set, pero su rival reaccionó igualando el marcador parcial apoyado en un destacado cierre de 141 puntos. Tras intercambiar los dos sets siguientes para situar el choque en 2-2, Humphries tomó el dominio del duelo e impulsó su ventaja hasta el 4-2. Aunque Wade se acercó al ganar el séptimo set, el número dos del mundo mantuvo la firmeza en la octava manga para sellar la victoria en el ‘double top’.
Humphries, que levantó este título en 2023 pero fue subcampeón en las dos últimas ediciones, valoró su hito de alcanzar cuatro finales consecutivas en este torneo. En declaraciones a Sky Sports, expresó su orgullo por registrar esa marca personal, calificada por él mismo como algo muy especial, aunque matizó que el logro carecerá de valor si no consigue conquistar el trofeo. Asimismo, anticipó un enfrentamiento competitivo frente a Price tras recordar que se le han escapado varias finales importantes en el pasado.
Price se impone a Aspinall en la otra semifinal
Por su parte, Gerwyn Price amarró el otro puesto en la final al derrotar por 5-2 a Nathan Aspinall en el Mattioli Arena. El competidor galés arrancó con contundencia al adjudicarse los tres primeros sets frente a un Aspinall, de 35 años, a quien le costó replicar el rendimiento mostrado en su victoria de cuartos de final ante Ryan Joyce, donde había registrado un promedio de 105,15.
Aspinall reaccionó de forma momentánea al lograr un cierre de 132 puntos —el más elevado de todo el encuentro— para adjudicarse su primer set y, posteriormente, reducir la diferencia a un estrecho 3-2. Sin embargo, Price recuperó el control de la situación y se anotó los dos últimos parciales de forma consecutiva para cerrar el partido a su favor.
Tras la victoria, Price admitió haberse sentido frustrado por las actitudes de Aspinall en el escenario y su interacción con los espectadores. El jugador galés señaló que, a pesar de la gran amistad que los une, Aspinall se quejó del público aun cuando este estaba de su lado, aconsejándole asumir la derrota con deportividad cuando las cosas no salen bien.