
Manila, Filipinas – Miles de personas se han reunido en la renta de Filipinas, Manila, exigiendo la dimisión del presidente Ferdinand Marcos Jr. por un escándalo de corrupción vinculado al consumición ministerial en infraestructuras de control de inundaciones.
La marcha, organizada por Kilusang Bayan Kontra-Kurakot o el Movimiento Popular Contra la Corrupción (KBKK), comenzó el domingo en el Parque Doméstico Poltrona en Manila, y los manifestantes marcharon en torno a el palacio presidencial.
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Es la última muestra de ira pública por el escándalo del “Trillón de Pesos”, en el que políticos poderosos, incluidos los aliados de Marcos, son acusados de embolsarse miles de millones de pesos en sobornos por contratos de infraestructura de control de inundaciones que terminaron siendo defectuosas o nunca se construyeron.
Grandes daños causados por dos recientes poderosos tifonesque mató a más de 250 personas, ha provocado la indignación pública.
Dos ministros del gobierno renunciaron por el escándalo, mientras que un ex diputado marcado en el caso, Zaldy Co, alegó que Marcos le ordenó anexar 1.700 millones de dólares al presupuesto para “obras públicas dudosas” mientras encabezaba un comité de asignaciones.
El presidente ha obtuso las acusaciones.
Entre los que participaron en la protesta del domingo se encontraba el estudiante Matt Wovi Villanueva, de 21 primaveras, quien además participó en una protesta similar en el palacio presidencial en septiembre. Esa protesta se tornó violenta y la policía arrestó a unas 300 personas.
Villanueva dijo que entonces fue vapuleado y detenido durante cinco días.
“En comparación con septiembre, ahora tenemos más razones para retornar a las calles”, dijo Villanueva a Al Jazeera. “Siguen tratándonos como tontos. Si queremos equidad existente, necesitamos que Marcos y (la vicepresidenta Sara) Duterte dimitan”.
Duterte, hija del ex presidente Rodrigo Duterte, que se peleó con Marcos, enfrenta acusaciones separadas por malversación de fondos gubernamentales.
Mientras tanto, las principales fuerzas de concurso, respaldadas por la Iglesia Católica, organizaron una “Marcha del Billón de Pesos” separada a lo dilatado de la histórica Avenida EDSA. El familia dijo que sólo están instando a Duterte a dimitir mientras esperan pruebas más concretas de la actividad criminal de Marcos.
A principios de este mes, Co, el exlegislador, afirmó que Marcos obtuvo más de 50.000 millones de pesos (852 millones de dólares) en sobornos de proyectos de infraestructura desde 2022, y ordenó la inserción de 100.000 millones de pesos (1.700 millones de dólares) para los llamados “proyectos aparición” en el presupuesto de 2025.
Co además afirmó que en 2024 entregó personalmente maletas que contenían mil millones de pesos (17 millones de dólares) en efectivo a la residencia de Marcos.
El propio Co está marcado de embolsarse miles de millones de los mismos proyectos y está prófugo desde julio, siendo Japón su zaguero punto conocido.
“Cualquiera puede conectarse a Internet y hacer todo tipo de reclamos”, respondió Marcos.
“Para que signifique poco, debería retornar a casa”, añadió el presidente.
Con o sin acusaciones de Co, Raymond Palatino, del Bagong Alyansang Makabayan (Nueva Alianza Patriótica) o Bayan, uno de los grupos del KBKK, afirmó que el presidente tiene una responsabilidad innegable en el consumición conocido fraudulento.
“Finge sorpresa por el capacidad de la corrupción, pero redactó, firmó e implementó el presupuesto, un presupuesto infestado de proyectos de manipulación e inserciones anómalas”, dijo Palatino a Al Jazeera.

Palatino dijo que tanto Marcos como Duterte deben hacerse a un flanco “para que la nación pueda comenzar a aliviar y reconstruirse”.
Tras su destitución, instó a la formación de un consejo de transición liderado por civiles, una entidad temporal para gobernar al país en torno a la renovación política.
Sin bloqueo, la encargada de prensa presidencial Claire Castro ha rechazado los llamados a destituir al presidente, diciendo que son inconstitucionales y provienen de “intereses creados”.
Marcos dio la desasosiego sobre el escándalo en julio, durante su discurso sobre el Estado de la Nación en presencia de el Congreso. En septiembre, formó la Comisión Independiente de Infraestructura (ICI) encargada de investigar a los funcionarios vinculados a la corrupción.
Se están investigando unos 9.855 proyectos de control de inundaciones, por un valía de más de 545 mil millones de pesos (9 mil millones de dólares).
El Senado y la Cámara además llevaron a lengua sus propias audiencias sobre el caso.
El secretario de Finanzas dijo a los legisladores en septiembre que desde 2023 es posible que se hayan perdido a causa de la corrupción hasta 118.500 millones de pesos (2.000 millones de dólares) para proyectos de control de inundaciones.
Entre los implicados se encuentra el primo y socio esencia de Marcos, Martín Romualdez, quien negó cualquier décimo pero renunció como presidente de la Cámara de Representantes.
Mientras tanto, la ICI aún tiene que investigar las acusaciones de mala conducta por parte del presidente.
“Las investigaciones de ICI no lo han vacunado contra acusaciones de irregularidades”, dijo el profesor de ciencias políticas Sol Iglesias de la Universidad de Filipinas.
Dijo que “la sucursal de Marcos ha estado desangrando su credibilidad” tras la protesta de septiembre y la represión policial.
“Sería exagerado pensar que las manos del presidente están limpias, aunque todavía no hemos trillado el equivalente a una prueba humeante”, dijo Iglesias a Al Jazeera.
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