
Brasil recibió 9,3 millones de turistas internacionales el año pasado, un aumento del 37 por ciento respecto a los 6,7 millones del año antedicho. Una emblema sin precedentes que sitúa al país a la persona del crecimiento turístico mundial, según ONU Turismo.
Los europeos se han convertido en uno de los principales impulsores de este auge. En total, los viajeros procedentes de Francia, Portugal, Alemania, Italia, Reino Unido y España supusieron 1,8 millones de visitantes, un 20 por ciento más que el año antedicho.
España, la sexta fuente de turistas a Brasil, aportó 160.000 visitantes, un 92 por ciento más que hace tres primaveras. Este progreso refleja no sólo un creciente interés en Brasil sino igualmente una alivio sustancial en la conectividad aérea.
Por qué los turistas europeos están acudiendo en masa a Brasil
Uno de los principales catalizadores de este crecimiento ha sido la puesta en marcha de nuevas rutas directas con Europa, especialmente con España, que ya cuenta con seis.
En 2025, Brasil inauguró dos nuevas conexiones operadas por Iberia, que unen Madrid con Fortaleza (Ceará) y Recife (Pernambuco), abriendo una puerta directa al noreste brasileño, una región rica en playascivilización, cocina y hospitalidad.
Estas rutas se suman a las conexiones existentes desde Madrid y Barcelona en torno a importantes destinos como São Paulo, Río de Janeiro, Salvador y Campinas, operadas por diferentes aerolíneas.
A nivel europeo, Lisboa y Oporto siguen siendo los principales centros de entrada al país, lo que refuerza el papel de la Península Ibérica como puente natural entre Europa y Brasil.
El aeropuerto de São Paulo sigue siendo el principal punto de entrada, con más de 2,7 millones de visitantes internacionales, seguido de Río de Janeiro con casi 2,2 millones y Rio Noble do Sul con 1,5 millones.
‘Brasil está de moda’
El impacto crematístico de esta afluencia de visitantes es enorme. El turismo ya representa el 8 por ciento del PIB de Brasil, y los viajeros internacionales trajeron al país más o menos de 7.300 millones de euros en 2025, una inyección esencia para la crematística franquista en el contexto de la recuperación y el reposicionamiento internacional.
Para Marcelo Freixo, presidente de Embratur, la agencia brasileña de promoción turística, este récord no es casualidad.
“Brasil está de moda. Nunca habíamos recibido tantos turistas extranjeros como ahora”, afirma.
“Este resultado histórico es fruto de un intenso trabajo que combina promoción internacional, mejoras en nuestra propuesta y más conexiones con el mundo”.
Freixo destaca que ampliar el acercamiento directo al noreste “está abriendo puertas para que más personas experimenten lo más acreditado de Brasil: experiencias auténticas, diversas e inolvidables”.
En su opinión, el cambio va más allá del turismo. Con la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva, Brasil ha recuperado peso internacional.
“Brasil es ahora un país respetado”, afirma. Luego de un período que califica de “muy delicado y difícil”, impresionado por el aislamiento y la pérdida de prestigio, señala: “La familia no tiene ningún interés en saludar un país que no es respetado”.
¿Es seguro alucinar a Brasil?
A pesar de un crecimiento récord, el principal desafío sigue siendo la percepción de seguridad, un hacedor esencia para los viajeros internacionales.
Freixo sostiene que Brasil ha acabado avances claros en esta radio. “Es un país seguro”, afirma. “El turismo ayuda a que todas las ciudades sean más seguras y esto es esencial para nuestra promoción”.
Según Embratur, el 95 de los turistas que visitan Brasil quieren regresar, emblema que refuerza el mensaje de confianza.
Aun así, el desafío persiste: consolidar esa imagen de seguridad, mejorar la movilidad interna y obtener que los visitantes extranjeros permanezcan más tiempo en las distintas regiones del país.
Para ello, Brasil ha osado iniciativas como la Pase Tenue Brasilque permite a los viajeros fugarse a hasta ocho destinos nacionales con una sola tarifa, lo que facilita el descubrimiento de partes menos conocidas del país.
La ‘alegría’ es lo que distingue a Brasil
Más allá de cifras y rutas aéreas, Freixo destaca un factor intangible que, a su querella, diferencia a Brasil de otros destinos: “la alegría de nuestra familia”.
“No creo que haya ningún otro circunstancia donde la familia se sienta tan bienvenida como en Brasil”, dice.
Concluye con una frase que resume el mensaje del país: “Nuestro principal producto de exportación no es el café, es la alegría, y de eso tenemos mucho”.
Con más vuelos, una imagen internacional cambiante y una propuesta cada vez más diversa, Brasil se consolida como uno de los principales actores del turismo mundial, con Europa y España en particular como socio esencia en esta nueva etapa.
Acertar más Travel News in Spanish
