Bill Skarsgård descarta interpretar a James Bond, pero se muestra abierto a encarnar a un villano
El actor sueco Bill Skarsgård confirmó que no fue contactado para realizar pruebas de selección para el papel de James Bond en el proyecto de reinicio a cargo del director Denis Villeneuve. Sin embargo, el intérprete dejó abierta la posibilidad de sumarse a la franquicia en el rol de antagonista.
Durante su participación en el pódcast “Happy Sad Confused”, conducido por Josh Horowitz, Skarsgård abordó con humor la falta de llamadas para el papel del agente 007. El actor bromeó al señalar que no estuvo incluido en el proceso, sugiriendo entre risas que su origen sueco pudo ser la razón por la que no lo consideraron, en medio de versiones que han vinculado a actores británicos y australianos al proyecto.
Sin interés en contratos de larga duración
Skarsgård coincidió con la idea de que no desearía firmar un contrato de más de una década para encarnar al personaje principal. En su lugar, el actor indicó que preferiría realizar una participación puntual como villano, haciendo referencia a la experiencia de Mads Mikkelsen en la saga.
Las declaraciones del actor se producen en un contexto donde los rumores sobre la elección del nuevo 007 han cobrado fuerza. Entre los nombres citados figuran Callum Turner, Josh O’Connor y Jack Lowden, además de reportes sobre pruebas de cámara realizadas por Robert Pattinson y Nicholas Hoult.
Criterios para asumir roles antagónicos
En su trayectoria profesional, Skarsgård ha interpretado a diversos personajes oscuros o antagónicos, como Pennywise en las películas de “It”, el marqués Vincent Bisset de Gramont en “John Wick: Chapter 4”, Eric Draven en “The Crow” y el conde Orlok en “Nosferatu”, dirigida por Robert Eggers.
A pesar de esta experiencia, el actor explicó que actualmente es más exigente con los papeles de villano que acepta. Según detalló, para asumir un personaje antagónico este debe ofrecerle algo original que no haya realizado anteriormente. Skarsgård añadió que elige sus proyectos basándose en la atracción o impulso que siente hacia el papel, y que prefiere esperar durante periodos prolongados sin trabajar antes que perder el entusiasmo por su labor actoral.