La Champions League impone un nuevo récord de goles esta temporada

Phil Foden

El nuevo formato de la Liga de Campeones reaviva el debate entre el entretenimiento y el nivel de exigencia

La puesta en marcha de la nueva estructura de la Liga de Campeones para la temporada 2024-25 ha intensificado el análisis sobre el impacto que los cambios tienen en la calidad y la tensión competitiva de los partidos. Tras las modificaciones anunciadas por la UEFA en 2021, la sustitución de la habitual fase de grupos por un modelo de liga ha abierto la discusión sobre si un mayor número de goles e intercambios ofensivos se traduce en un mejor nivel futbolístico.

Detalles del nuevo sistema de competición

En el formato actual, la fase de grupos tradicional de 32 participantes repartidos en ocho zonas de cuatro equipos dio paso a una fase de liga compuesta por 36 clubes. Bajo este esquema, cada conjunto disputa ocho partidos únicos ante diferentes rivales, a diferencia de los seis encuentros de ida y vuelta contra tres adversarios que se jugaban anteriormente.

La clasificación tras las ocho jornadas iniciales determina la continuidad en el torneo de la siguiente manera:

  • Del 1.º al 8.º puesto: Acceso directo a las rondas eliminatorias.
  • Del 9.º al 24.º puesto: Clasificación a una fase de repesca a doble partido.
  • Del 25.º al 36.º puesto: Eliminación directa de la competencia.

Con este criterio, 24 de los 36 equipos permanecen con vida en la Liga de Campeones al concluir la primera etapa, una circunstancia que reduce el riesgo de eliminación prematura para los clubes participantes.

Evolución histórica y posturas sobre el espectáculo

El torneo ha registrado múltiples transformaciones desde sus inicios. Comenzó en la temporada 1955-56 como un certamen por invitación de seis participantes, pasó en 1967 a ser un torneo de eliminación directa con 32 clubes y en 1992 adoptó la estructura con fase de grupos y ronda de octavos de final. Aunque se utilizó de forma breve un formato con dos etapas de grupos, la UEFA reinstauró el modelo de grupo único para el curso 2003-04, el cual se mantuvo hasta la reciente reforma.

Respecto al desarrollo actual del juego, analistas del sector señalan que la menor presión en la fase inicial incide en la mentalidad de los equipos. En declaraciones brindadas a BBC Radio 5 Live, el periodista deportivo del diario The Times, Tom Arnott, sostuvo que si bien el valor de entretenimiento ha aumentado debido a la vistosidad de los partidos, no está demostrado que la Calidad del juego haya crecido en la misma medida.

Según el análisis de Arnott, la menor urgencia por evitar derrotas permite a las plantillas jugar de forma más abierta. Al requerirse un margen aproximado de cinco victorias en ocho compromisos para avanzar, los clubes asumen que una derrota no compromete gravemente sus opciones, lo que incentiva posturas más ofensivas en enfrentamientos entre clubes como el PSG y el Barcelona, permitiendo un juego más relajado aunque con menor tensión competitiva en el tramo inicial.

Leave a Reply