Advertían sobre amenazas a políticos australianos antes del atropello de un diputado

A woman lays flowers outside Helen Haines' office in Wangaratta

Aumentan las amenazas y el acoso contra políticos y autoridades en Australia

El clima de hostilidad y violencia contra la clase política y los altos cargos en Australia registra un notable incremento, manifestado en amenazas de muerte, agresiones a sedes de trabajo y acoso personal. De acuerdo con estadísticas oficiales del gobierno, durante el año finalizado en junio se contabilizaron 1.067 reportes por comportamiento amenazante o de acoso contra altas autoridades, lo que representa un aumento en comparación con el período anterior.

Entre los hechos más recientes, la ministra de Pequeña Empresa, Anne Aly, recibió la semana pasada una ola de amenazas de muerte. La situación se produjo después de que un político de la oposición afirmara que la funcionaria debería ser avergonzada y apedreada en la plaza pública a causa de una medida de política fiscal.

Por su parte, el primer ministro Anthony Albanese debió ser evacuado de su residencia oficial a principios de este año a raíz de una amenaza de bomba. Hasta el mes de agosto, alrededor de 20 casos judiciales por acusaciones de amenazas violentas en su contra se encontraban en tramitación en tribunales de todo el país.

Historial de agresiones y alcance de las amenazas

Los episodios contra dirigentes políticos abarcan diversos actos de agresión registrados en los últimos años. Se han reportado envíos de balas por correo a parlamentarios, así como amenazas de violencia sexual dirigidas a legisladoras y, en algunos casos, a sus hijos. Asimismo, la oficina de un parlamentario judío fue atacada con fuego, el vehículo de un alcalde de Sídney fue incendiado y múltiples sedes de trabajo parlamentario han sufrido actos de vandalismo.

El profesor de la Universidad Deakin especializado en extremismo violento, Josh Roose, declaró al medio BBC que este fenómeno se ha manifestado durante más de una década, aunque ha experimentado una escalada dramática a partir de la pandemia.

Análisis sobre las causas del fenómeno

De acuerdo con Roose, los principales factores que impulsan esta tendencia incluyen la presión socioeconómica, el aumento de problemas de salud mental en la sociedad, un entorno digital al que describió como “carcinógeno” y la presencia de actores que obtienen beneficios políticos o financieros al incitar el malestar social.

El especialista señaló además la responsabilidad de la clase política en este escenario, indicando que se han traspasado límites previamente respetados relacionados con los ataques directos a individuos y a sus familias. Según Roose, esta dinámica se presenta en ambos extremos del espectro político. Asimismo, advirtió que la vulnerabilidad ante este tipo de agresiones no atañe únicamente a los políticos, sino también a periodistas, académicos, funcionarios judiciales y otras figuras públicas.

Leave a Reply