Las presiones políticas internas de Macron y Merz frenan las expectativas sobre el presupuesto de la UE
El mayor desafío al que se enfrentarán los líderes de la Unión Europea en los próximos meses es alcanzar un acuerdo sobre el presupuesto central a largo plazo del bloque, valorado en aproximadamente dos billones de euros, un plan que requiere la aprobación unánime de todos los Estados miembros.
Aunque el consenso final exige el respaldo de todos los gobiernos, lograr que los líderes de las dos principales potencias de la Unión Europea superen sus diferencias se considera un paso fundamental. Un diplomático de la UE señaló al respecto que, si bien el proceso requiere la participación de dirigentes como la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el primer ministro polaco, Donald Tusk, un entendimiento conjunto entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el líder alemán, Friedrich Merz, podría cambiar la dinámica de las negociaciones.
Pese a la importancia de este eje, funcionarios y diplomáticos en Bruselas, París y Berlín han restado expectativas a la posibilidad de que se produzca un avance franco-alemán durante esta semana. De acuerdo con tres diplomáticos de la UE, la debilidad política a nivel interno dificulta que ambos dirigentes cedan terreno, considerando que Macron dejará el cargo próximamente y Merz se encuentra bajo una fuerte presión doméstica.
Conversaciones en la cumbre y riesgos electorales
En el marco de la cumbre de dos días organizada por el bloque, un funcionario del Elíseo indicó que Macron y Merz podrían sostener un diálogo bilateral. Sin embargo, dos diplomáticos europeos precisaron que no existen planes firmes para una reunión formal y anticiparon que los mandatarios utilizarán la cita principalmente para analizar y definir sus posturas.
Para el mandatario francés, quien dejará la presidencia el próximo año, la principal preocupación es que realizar concesiones de gran relevancia —como admitir los recortes solicitados por Berlín— sea instrumentalizado en su contra por los candidatos que aspiran a sucederlo en el cargo.
Un aliado de Macron reforzó esta perspectiva al señalar que el presidente francés no debería mostrarse demasiado conciliador durante las conversaciones presupuestarias, advirtiendo que ceder en la negociación terminaría perjudicándolo en el marco de la contienda electoral presidencial.