Wraps de lechuga con pollo picante y otras recetas elaboradas esta semana

Wraps de lechuga con pollo picante y otras recetas elaboradas esta semana

Pasta horneada, tortillas e ideas con pollo asado: lo que cocinan las editoras de Bon Appétit

Los integrantes del equipo editorial de Bon Appétit cocinan con frecuencia tanto en su entorno laboral como en su tiempo libre. En sus preparaciones recientes para resolver la cena, recibir invitados o hacer rendir los ingredientes disponibles en el refrigerador, destacan opciones que van desde pastas con verduras de estación hasta platos individuales e ideas de aprovechamiento.

Pasta con queso cheddar y puerros para compartir

La directora de cocina de la publicación, Emma Laperruque, eligió preparar una receta creada por su colega Rebecca Firkser: la pasta horneada con queso cheddar y puerros. La decisión surgió tras comprar puerros frescos en el mercado de agricultores a su vendedor habitual.

Laperruque, quien conoció la preparación durante su desarrollo en la cocina de pruebas (Test Kitchen), la describe como una alternativa de estilo minimalista pero de presentación vistosa, adecuada para noches frías o reuniones con amigos. Para la elaboración de la salsa se utiliza una taza de vino blanco, lo que deja el resto de la botella disponible para acompañar la cena.

Tortillas individuales y combinaciones con lo disponible en la nevera

Por su parte, Rebecca Firkser, editora de la cocina de pruebas, indicó que recurre de manera habitual a las tortillas cuando prepara cenas individuales, en el marco de la serie Me, Myself, and Dinner. Su opción habitual combina chalota frita, manzana y queso fontina.

Cuando no dispone de compras recientes, Firkser improvisa rellenos con los ingredientes que encuentra en su refrigerador. Entre las combinaciones que ha preparado recientemente figuran:

  • Kimchi picado y queso cheddar amarillo.
  • Espinacas, queso feta y eneldo.
  • Frijoles negros, aguacate y salsa macha.

Método de asado y aprovechamiento integral del pollo

Laperruque compartió también su experiencia al preparar pollo asado en casa mediante un método inspirado en el libro de cocina de Kitty Cowles. La técnica consistió en espolvorear la pieza con sal y dejarla reposar en el refrigerador durante unas horas. Posteriormente, se frotó con aceite de oliva, se introdujeron limón y ajo en la cavidad y se horneó a la máxima temperatura posible con la función de convección encendida.

Mientras la carne reposaba y la piel se mantenía dorada y crujiente, la editora deglasó los jugos de la bandeja con vino blanco para reducir una salsa de sabor ácido, la cual sirvió junto a una ensalada.

Al día siguiente, la carcasa del pollo se hirvió en una olla con agua, cebolla y jengibre para obtener un caldo de consumo posterior. El sobrante de carne se utilizó en distintas preparaciones, como un tazón de arroz, un sándwich, el almuerzo para la guardería de su hijo pequeño y un refrigerio a media tarde.

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