El Tribunal Supremo de los Estados Unidos determinó que revisará si la administración del presidente Donald Trump puede aplicar su política de denegar audiencias de fianza a los inmigrantes detenidos mientras tramitan la impugnación de sus órdenes de deportación.
La medida del gobierno estadounidense busca imponer la detención obligatoria como parte del endurecimiento de las políticas migratorias adoptadas en su segundo mandato. El caso llegó a la máxima instancia judicial del país después de que varios jueces de cortes de apelaciones determinaran que esta práctica viola la ley federal y vulnera las garantías del debido proceso.
Criterios encontrados y el expediente de evaluación
Las decisiones de los jueces de apelaciones contradicen los fallos emitidos por los circuitos quinto y octavo, los cuales establecieron que las personas acusadas de ingresar y permanecer ilegalmente en territorio estadounidense deben permanecer en custodia obligatoria mientras sus procesos de expulsión continúan pendientes.
El caso, que formará parte del expediente del Tribunal Supremo para el período 2026-2027, se centra en la situación legal de Ricardo Aparecido Barbosa da Cunha, un ciudadano de Brasil. De acuerdo con las autoridades, Barbosa da Cunha ingresó ilegalmente a Estados Unidos hace dos décadas, presentó una solicitud de asilo en 2016 y recibió un permiso de trabajo.
Tras ser arrestado en septiembre de 2025, un juez de inmigración concluyó que su detención debía ser obligatoria. Barbosa da Cunha solicitó una audiencia de fianza y posteriormente demandó en el fuero federal, donde un juez ordenó que se le otorgara la audiencia o se le pusiera en libertad. En la revisión posterior, un juez de inmigración determinó que el ciudadano brasileño no constituía un riesgo de fuga ni una amenaza para las personas o la propiedad, por lo que ordenó su liberación bajo fianza. Sin embargo, la administración apeló dicho fallo.
Incremento de la población bajo custodia
El análisis del caso ocurre en un periodo de notable aumento en el número de detenciones migratorias desde la llegada de la nueva administración. Según los datos reportados, la cifra de personas bajo custodia de inmigración superaba las 65.000 en julio de 2026, lo que representa un alza respecto a las cerca de 40.000 registradas al cierre del gobierno de Joe Biden.