En el pequeño pueblo de Les Goudes, situado a las afueras de Marsella, se ubica un apartamento de alquiler vacacional que destaca por su particular propuesta de diseño interior y su fachada con contraventanas pintadas en tono amarillo mantequilla.
La vivienda está pensada para estancias orientadas al descanso y al disfrute del entorno costero, ofreciendo una distribución equilibrada en sus espacios principales.
Diseño cromático y equipamiento interior
En la planta baja de la propiedad se encuentran dos dormitorios de dimensiones e infraestructura idénticas, cuya única diferencia radica en la paleta de color elegida para cada uno: uno en tono rosa y otro en ocre. En ambas estancias, los elementos funcionales y decorativos, como las sábanas, los lavabos, las toallas y los azulejos, se ajustan rigurosamente al esquema cromático correspondiente.
Los dormitorios cuentan con ropa de cama de lino de muselina, edredones de plumas y colchones adaptados para el descanso. Además, cada habitación dispone de su propia ducha integrada en una alcoba con arco. La igualdad de espacio entre los dormitorios evita diferencias de categoría entre los huéspedes durante la estancia.
El ambiente creativo y la oferta gastronómica de Les Goudes
El enclave de Les Goudes se ha consolidado como un punto de interés para perfiles creativos. La transformación del pueblo ha impulsado la apertura de diversos comercios locales, entre los que figuran cafeterías con rotulación pintada a mano y mobiliario vintage en sus exteriores donde se sirve café helado.
Entre los establecimientos destacados de la zona se encuentra el Tuba Club, un concurrido restaurante de alta gama situado sobre las rocas junto al mar. El pueblo alberga también restaurantes tradicionales focalizados en la gastronomía marsellesa, los cuales ofrecen vistas al puerto y a sus embarcaciones.
Asimismo, justo al lado de la puerta de acceso al alojamiento se localiza una heladería caracterizada por las constantes filas de clientes que se forman en la entrada.