Trump descarta frenar la inteligencia artificial y prioriza la ventaja competitiva frente a China
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia a la necesidad de que su administración controle el avance de la inteligencia artificial (IA), señalando que su principal preocupación es ceder la ventaja estratégica frente a China en la competencia global. El mandatario republicano afirmó que liderar esta carrera tecnológica ayudará a abordar los riesgos derivados de su desarrollo.
Durante un viaje de fin de semana a Irlanda, en su complejo de Doonbeg, Trump reconoció la necesidad de establecer ciertos límites o medidas de seguridad, aunque no detalló reglas específicas. Asimismo, atribuyó las advertencias sobre el rápido avance de la IA y la falta de supervisión a “fuerzas negativas” no identificadas. El presidente enfatizó ante la prensa que la prioridad de Estados Unidos es mantener su liderazgo frente a Beijing, al aseverar que “quien gane con la IA, gana”.
Las declaraciones de Trump coinciden con la próxima visita a Estados Unidos del presidente chino, Xi Jinping, programada para finales de septiembre, encuentro en el que se prevé que la inteligencia artificial sea uno de los temas de discusión entre ambos líderes.
Divergencias entre los líderes de la industria y asesores de la Casa Blanca
La postura de Trump se produce poco después de que Dario Amodei, director ejecutivo de la empresa de IA Anthropic, manifestara que la industria debería frenar el rápido ritmo de desarrollo para permitir que las medidas de seguridad se pongan al día. Esta posición fue respaldada públicamente por otros directivos del sector, entre ellos Elon Musk y Sam Altman, CEO de OpenAI.
En respuesta a estos llamados, David Sacks, fundador tecnológico, inversionista y copresidente de un consejo asesor de ciencia y tecnología de la Casa Blanca, cuestionó a los ejecutivos a través de sus redes sociales. Sacks argumentó que son los propios líderes del sector quienes marcan el ritmo del avance tecnológico y que tienen la capacidad de desacelerarlo por decisión propia, señalando que la forma más sencilla de no construir una superinteligencia es acordar no hacerlo.
Por su parte, Jacob Coxon, excolaborador de Anthropic que renunció por inquietudes vinculadas a la seguridad de la IA, abogó por la implementación de normas internacionales y autorregulación. Coxon expresó su temor de que los modelos de IA desarrollen capacidades sobrehumanas fuera del control humano y urgió a la cooperación mutua entre Estados Unidos y China para moderar el ritmo de avance de forma coordinada.
Debate político e iniciativas en el Congreso de EE. UU.
El desarrollo de la IA se ha consolidado como un asunto central en el año electoral estadounidense. Mientras grandes empresas tecnológicas expanden redes de centros de datos en distintas localidades del país, han aumentado las preocupaciones ciudadanas respecto al uso de tierras de cultivo, el suministro de agua y el incremento en las facturas de electricidad. A pesar de que diversos sectores políticos han tomado distancia de estas instalaciones, Trump ha mantenido su respaldo a los centros de datos.
En el ámbito del debate político, el expresidente demócrata Barack Obama sugirió que su partido debe abordar la IA en la campaña, enfocándose en planes de seguridad, la protección de los jóvenes y el impacto económico concreto, como el posible desplazamiento del empleo.
Respecto a la gestión gubernamental, Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, anticipó que esta semana se llevarán a cabo reuniones con funcionarios encargados de las políticas cibernéticas, científicas y tecnológicas para definir las acciones a seguir. Hassett indicó que Trump también podría reunirse con miembros del Congreso que han manifestado su inquietud por la celeridad de esta tecnología.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, coincidió en la necesidad de fijar límites para evitar que la IA quede fuera de control, pero advirtió que perder la ventaja frente a China representaría una amenaza a la seguridad nacional. Johnson propuso convocar a los líderes de la industria a una reunión conjunta como un paso prioritario para coordinar las medidas de seguridad.
En contraste, el líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Hakeem Jeffries, criticó la falta de acción legislativa antes del receso del Congreso y abogó por tomar medidas decisivas para frenar el ritmo de desarrollo, confirmando que la IA será un tema de alta prioridad en las reuniones de su bancada.