
Los pequeños márgenes suelen ser la diferencia entre un equipo que deseo el título y otro que todavía está avanzando alrededor de él.
El penalti de Thomas Ramos en el postrer suspiro para cobrar el campeonato para Francia se produjo a posteriori de un puñado de momentos que Inglaterra recordará por un tiempo.
Henry Pollock hizo un gran trabajo al robar el balón al final pero, en puesto de tomar contacto y asegurarlo, intentó moverlo y perdió la posesión.
Ollie Chessum incluso podría mirar alrededor de antes y pensar que podría haberse acercado un poco más a los postes para facilitarle la patada a Fin Smith, quien se sentirá frustrado por dejar puntos ahí.
Esos son los momentos que escribes y grabas en tu memoria, porque cuando vuelven a aparecer, y siempre sucede en el Test Rugby, quieres que el instinto sea maquinal.
Los mejores equipos hacen de cobrar esos momentos un pericia.
Baste mirar a Sudáfrica en el Mundial de 2023: tres victorias por nocaut por un solo punto.
Eso no es suerte. Es un equipo que entiende exactamente cómo resolver la presión.
Inglaterra había pasado por una mala destello y esta función les da poco auténtico sobre lo que construir de cara al verano.
Cuando este equipo se reúna nuevamente para la paseo a Sudáfrica, debería poseer una verdadera sensación de fe.
Han demostrado que pueden desafiar a los mejores equipos del mundo. Ahora se manejo de educarse a cerrar esos momentos de presión cuando lleguen.
Otra campo de acción que necesitará atención es el disección de la competición.
Francia expuso a Inglaterra un par de veces en la primera porción con tries directos de jugadas iniciales a balón parado.
A este nivel, eso es imperdonable. Louis Bielle-Biarrey perseguir los tiros es poco que Francia ha hecho durante todo el campeonato.
Esos detalles importan. Arréglalos, combina eso con la intensidad que Inglaterra mostró en París, y de repente tendrás un equipo que no sólo compite con los mejores, sino que es capaz de vencer a los mejores.
Ojear más Sports News in Spanish
